
...se halla Melquíades*.
Basta con mirarlo a los ojos y la quimera acaece:
el viento comienza a soplar in crescendo,
la habitación se impregna de olor a arrayán,
las luces se tiñen de espejos,
la calma palpita en los intersticios de la espera,
el alma se acurruca entre nostalgias...
...su antiguo dueño, el artesano,
jamás mencionó que,
al traérmelo a Mendoza,
vendría también conmigo el Sur,
dentro de la gema protegida por sus manos...
jamás mencionó que,
al traérmelo a Mendoza,
vendría también conmigo el Sur,
dentro de la gema protegida por sus manos...
*Personaje de Cien Años de Soledad, de Gabriel García Márquez.
venia con un espíritu eso! la verdad se extrañan los arboles y el aire ante tanto ruido
ResponderEliminarandrés| Hay espíritus en todas las cosas;todos los objetos tienen alma, algunos, propias y otros adquieren una porción de la de su poseedor/a... Lo que me inquieta particularmente del alma de Melquíades es que, cuando lo re-advierto y le dedico un post exclusivamente a él, al día siguiente (hoy), Mendoza se torna húmeda y misteriosa...
ResponderEliminarbueno Ninia!!!
ResponderEliminar1º que nada, HOLA!!!
je, la verdad que soy medio boludo no pude encontrar la forma de postear antes aca pero ahora qiu lo se, es verdad ya no tengo excusas, la verdad que esta muy simpatico eel duendecito, si te trajo el sur en sus manos me gustaria que me lo prestaras aunq sea por un dia =S!!!
ja bueno no hay mucho para decir, la buena nueva ya te la dije por chat, y ucho te lo debo a vos aunq no me lo quieras aceptar asiq gracias!!!, y no me importa que digas si tenes mucho que ver!!!
ja bue... me voy asi seguimos por chat je!!!
un besote enrme cuidate asi como mucho!!!
P.D. aaaaa me debes unos porrones y y los asitos cariñosos!!! je
un beso Meli, a ver cuando te haces un tiempo para un amigo (Yo) je
bye
Es bueno que el Sur pueda moverse, viajar dentro de los duendes, o dentro de uno. (Siempre que nombran el Sur es como si me hicieran sonar una campana que busca despertarnos)
ResponderEliminar...Pensándolo bien, también con Melquíades viajan tantos otros...
A mi me pasó algo parecido.
ResponderEliminarSiempre tuve algo de miedo a los duendes, hadas y enanos..
La primavera pasada viaje unos días a Bariloche y luego de ir ala cascada de los duendes y sentir-me salí, del brazo de Ger y Paolo- extasiada de tanto sentir.
Justo en la orilla de la ruta, antes de volvernos había una casa-almacén... y compré un hadita parecida a Melquíades...
Desde allí por lo menos a las hadas y a los duendes no les temo...
saludos!
Algo oculta... Se sabe un chiste buenísimo, pero no se lo cuenta a nadie... "Todavía no están preparados, mortales" jeje.
ResponderEliminaremma| ¡Finalmente tus palabras llegaron!¡Bienvenido, hombre!. Cuando quieras, te presto a Mel, pero promesa mediante de que lo cuidarás mucho (le tomé cariño desde la primera vez que lo vi... tiene un no-sé-qué especial, el loco... =P). Aunque intuyo que, así como cada uno tiene su escapada-refugio mental (en mi caso es el Sur), vos debés tener uno mucho mejor que el mío... Los objetos son sólo excusas, machetes que nos vamos haciendo para ayudarnos a no olvidar jamás...
ResponderEliminarYa nos estaremos juntando, lo prometí antes y lo vuelvo a prometer. Gracias por pasar, tomarte el tiempo de aprender a poner un comment en blogger(=P) y hacerlo, efectivamente...
amneris| Como lo estuvimos hablando recientemente, sí, el Sur tiene un tinte particular para muchos argentinos: el paraíso, el asilo ante tanto gris, el "más allá"... Mundo paralelo entre tantas perpendiculares y oblicuas...
berrysand| El miedo es la primera reacción frente a lo desconocido; algo pasó ahí donde estabas que te dio "un empujoncito" hacia la comprensión y conocimiento, quizás no asequible "a la conciencia", pero conocimiento al fin... ¡Qué maravillosas son esas experiencias metafísicas...!
Pd. Cuando quieras, cruzamos a tu hada con mi duende, nos ponemos un puestito en alguna ruta y vendemos lo que salga de esa unión... =P
fragaria ¿Será el chiste de los Aristócratas? =P