
Concebir las ideas,
mutar por ellas de hábitos,
soportar los malestares,
verlas crecer a través de ecografías,
hacer gimnasia pre-parto,
prepararse para lo incierto,
romper fuente,
juntar coraje,
respirar hondo,
pujar con fuerza,
ayudarlas finalmente a nacer
para convertirse
en algo
que ya no es propio..
...y lo bueno es que a las ideas uno puede abandonarlas durante mucho tiempo, para luego volver a ellas y desarrollarlas, sin que esa pausa las influya negativamente (de hecho, a veces hasta las enriquece). He aquí una gran diferencia con la maternidad o paternidad biológica...
ResponderEliminar¡Nunca en mejor momento este post, hermanita!
A parte, todas las ideas se conciben desde el amor...
ResponderEliminarqué dulce!
besos!
lêa| Buen punto... Arrebatada por la angustia del síndrome del nido vacío, olvidé de momento la incubación y sus maravillas...
ResponderEliminarLa verdad que sí, el nacimiento de Luciano estuvo signado por muchas coincidencias:el cumpleaños de Charly, la nota de tapa en Estilo sobre maternidad en los famosos... ¡OTRO GUIÑO DEL DESTINO! ;P
berry| Muy cierto... sin amor (aunque peque de cursi), nada es posible...